VITO CAMPANELLA 2017-08-18T21:44:54+00:00

Project Description

VITO CAMPANELLA

Nacido en Italia en 1932, se nacionaliza Argentino incorporandose al movimiento plástico latinoamericano a partir del año 1955.

Realizó numerosas exposiciones individuales y colectivas figurando sus obras en importantes colecciones privadas y museos de: Bellas Artes de Athenas, Galleria degli Uffizzi de Florencia, de Arte Moderno de Tel Aviv, de Arte Moderno de Joannesburgo, de Bellas Artes de Mar del Plata, de Bellas Artes de Paraná, etc.

Es considerado actualmente uno de los surrealistas más destacados y es constantemente invitado a participar en salones internacionales donde representando Argentina


Ha recibido varios premios:

  • 2’ Premio, Salón Internacional de Arte contemporáneo, LYON 1973
  • Gran Premio Homenaje, Punta del Este 1975
  • Premio Borsa, República de Italia, ROMA 1978
  • Gran Premio “Palma de Oro”, MONTECARLO 1978
  • Premio “Deloye”, Salón Biennal de Bellas Artes, PARIS 1982.
  • Premio “Lorenzo ilmagnifico”a la carrera artística. Bienal Arte Contemporáneo , Florencia, Italia 1999 .  etc.

Recibe además varias distinciones:

  • Orden al Mérito en el Grado de Caballero de la República de Italia
  • Académico de honor con medalla de oro otorgada por la Academia de Estudios Ligures, GENOVA
  • Orden de San Jorge, en el grado de Comendador, otorgado por International Parliament of Safety and Peace, USA.

Menciones y membrecias:

  • Honorario de la Asociación de Artistas Plásticos Franceses.
  • Miembro honorario de la “Asociación de Artistas , Plásticos Florentinos”.
  • Las ciudades de Punta del Este y La Plata lo han declarado Huésped Ilustre.

Criticas

Decía Leonardo que hay que desconfiar del artista cuya concepción resulta superada por la ejecucion de su obra. La destreza técnica de Vito Campanella inquieta al observador exigente y prevenido por advertencias leonardescas. Sin embargo, a poco andar descubrimos algunas ambigüedades que por su condición titubeante nos tranquilizan. Después de todo, Campanella no tiene la receta y en esta medida hay margen para su progreso y evolución, dentro del estilo surrealista por el que ha optado.Es evidente que conoce la obra de Dalí y la de De Chirico; nos informa haber tenido contacto directo con el taller de estos artistas si bien su formación la considera con el acento en elautodidactismo (reconoce haber profitado poco de la Brera) estudiando pacientemente a los grandes maestros en los museos de Europa. EI brillo de sus panos, el amor por las texturas parecen emparentarlo más bien con los venecianos, el nada realista Tintoretto y aquel vástago griego que en España llegó a ser El Greco.Campanella conoce los términos del desafio. Lo hemos conversado. Sabe del peligro de rebotar contra la tela en vez de internarse en ella, y acepta las duras condiciones de la lucha. Le interesa el mundo metapsiquico pero es consciente que la batalla debe dirimirse en términos plásticos y la resultante de su labor lejos de aquellas aspiraciones de un automatismo según el cual bastaría sumergirse en ciertos estados anímicos para ser visitados por la Musa de la calidad plástica. Sueña sí Campanella, pero sueña bien despierto. Lo contrario séria provocar estados somníferos en el espectador, que no de ensoñación. Para transmitir la vivencia de lo onírico hay que estar muy despabilado, tal vez Campanella lo esté demasiado. En todo caso no lo frenan las profundidades de su subconsciente y está decidido a internarse cada vez más en él.Esta humildad básica de Campanella es buen augurio.
Está muy lejos de sentirse cómodo con lo que hace; otros en su lugar se conformarian con cosechar el favor de un público que no le mezquina halagos. En vez, Campanella duda de su maestría hiper realista.Busca el diálogo, la objeción. Si por momentos celebra sus propios resultados lo hace con inocencia, con el entusiasmo de quien se siente progresar. Sus formas coruscantes hablan de ese mundo visceral, como bien lo define el crítico Ignacio Pirovano, que suele ser patrimonio de los surrealistas. No nos asustan los manierismos del estilo como no nos asustan los Manieristas queprodujeron un Bronzino; es uno de nuestros pintores favoritos.
Creemos que el Art Nouveau no es sino un gran manierismo y nos deleita, cuando se lo maneja al nivel de los capaces Gaudi Beardsley. Arriesga Campanella al introducir ahora textura de ruinas en contraste con las lisas superficies de sus figuras y de sus cielos. Dentro de un estilo que exige como pocos la sumisión formal, lo vemos a Campanella vital y en movimiento. Incorporando las formas que mejor hablan a su sensibilidad como los instrumentos antiguos que asoman en sus telas con la fidelidad responsable del estudioso, debatiéndose con sus perspectivas tonales y geométricas será difícil cerrarle el paso a Campanella a esa cuarta dimensión a la que aspira.

Vito Campanella explora sus profundidades y surgen a la luz imágenes y símbolos que toman formas equilibradas y armónicas. En él las raíces del inconsciente están ligadas con las raíces que nutrieron al árbol del Renacimiento. Pero el Renacimiento de Vito Campanella es un Renacimiento actual y sus formas depuradas se convierten en el contenido de un mundo deseado como superación de las tormentas que agitan el alma del hombre de hoy. El hombre de nuestro tiempo es el héroe y la víctima de una sociedad cuyas técnicas se vuelven agresivas. Uno de los flagélos mas dolorosos que nos azotan está constituído por la ola masificante que penetra en todos los ámbitos del arte. En algunas pinturas de Campanella hay un juego dialéctico que incluye esta situación del arte mismo para formular una denuncia lacerante y conmovedora. En estas obras utiliza el color del arte kitsch, pero lo integra en una estructura que lo trasmuta, le da el estatuto de objeto amenazador y lo presenta como elemento opresivo de esta sociedad que el surrealismo desnuda. Y todo esto implica grave riesgo de sucumbir en el intento para el artista que no tenga el oficio y la técnica de Campanella, heredero de las tradiciones del gran arte. El surrealismo de Campanella no es un surrealismo común. No se puede negar su conexión con el inconsciente, pero tampco se pueden desconocer los factores que hacen de su pintura un arte intelectual y refinado

Este pintor es un escultor! Sin virtuosidad inútil, las formas, los volúmenes, las intenciones plásticas, son concebidas a la manera de un tallador de mármol… Pero como para los efectos de contraste, resueltamente enigmáticos, que busca, necesita el color, él se hizo pintor. Y qué pintor! Italiano que un día eligió vivir en Argentina, Vito CAMPANELLA está, ahora, en el auge de su carrera. Ha llegado el momento de intentar definir su arte, Este reaparece, sin lugar a dudas, en el surrealismo.
La pintura y la escultura se asocian en él para magnificar las creaciones que provienen de un “monumental” donde se complace este artista poderoso. No obstante, a la manera de Dürer, la fuerza de lo “fantástico” no excluye las finas sutilezas del detalle; este estilo majestuoso tiene, pues, igualmente encanto; una forma de colmar a los más exigentes aficionados a las realizaciones visionarias. Además, el vocabulario plástico que CAMPANELLA prefiere se refiere siempre a una verdadera nobleza, una verdadera grandeza… La psicología general de su inspiración contiene seducción, ella se impone, lo subyuga a uno al punto de tener el sentimiento de encontrarse delante de una “obra de museo” en frente de la menor de sus telas. Este pintor no se parece a ningún otro.Su imaginación y su factura no pertenecen, verdaderamente, más que a él.
A nuestro entender él debe ser considerado como uno de los Maestros de lo Imaginario del siglo XX, Paris, 1985